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Entre incubadoras y esperanza: humanización del cuidado neonatal

cuidado neonatal

Fisiología del prematuro

“Los neonatos prematuros tienen limitaciones cardiopulmonares, renales, nutricionales y de las reservas termorreguladoras, mientras requieren de alta demanda metabólica para continuar con el crecimiento y la maduración; son mucho más susceptibles a infecciones y tienen alterada la respuesta al estrés quirúrgico.”

Dres. Claudia M. Cannizzaro, Miguel A. Paladino. Fisiología y fisiopatología de la adaptación neonatal. SCIELO. 2011; 24(2)

Inmadurez respiratoria

El surfactante comienza a producirse aproximadamente a la semana 26 de gestación. Esta sustancia es fundamental para el funcionamiento adecuado del pulmón. En el prematuro, la deficiencia del surfactante puede provocar diversas complicaciones respiratorias entre ellas, el síndrome de dificultad respiratoria, insuficiencia respiratoria y displasia broncopulmonar.

La guía de Práctica Clínica “Intervenciones de enfermería en la atención del recién nacido prematuro”, nos recomienda evaluar, mediante una gasometría, de manera constante los niveles de gases en sangre:

  • PaO2: 45-60 mm/Hg.
  • PaCO2: 45-55 mm/Hg.
  • PH: 7.25-7.32

Nos indica la administración de surfactante, corticoides y oxígeno, este último siendo dosificado y monitorizado.

Termorregulación y manejo del calor

La evidencia de la Guía de Práctica clínica para la atención del recién nacido nos dice que la termorregulación del prematuro está comprometida por tener menor masa muscular, una inmadura función hipotalámica y bajos niveles de hormonas responsables de la termogénesis (prolactina, leptina, noradrenalina, triyodotironina y cortisol) esté teniendo como función principal la producción de calor en respuesta del frío.

Enfermería en el manejo del calor

  • Mantener la temperatura entre 36.5º y 37.5º.
  • Colocar un gorro.
  • Utilizar incubadora o cuna de calor radiante.

“La temperatura de la incubadora debe programarse 1.5 °C más alta que la temperatura corporal del RN y ajustarla cada 30 a 60 minutos”.

Clara Aurora Zamorano-Jiménez, Guadalupe Cordero-González, Juan Flores-Ortega, Héctor Alfredo Baptista-González, Luis Alberto Fernández-Carrocera. Control térmico en el recién nacido pretérmino. SCIELO. 2012; 26(1)

Alimentación del prematuro

Los recién nacidos prematuros suelen presentar dificultades para ganar peso debido a las complicaciones asociadas con la alimentación. Estas incluyen bajo tono muscular, falta de coordinación así como dismotilidad gastrointestinal, lo que limita una adecuada ingesta y aprovechamiento de los nutrientes.

Entre nuestras actividades de enfermería la GPC “Intervenciones de enfermería en la atención del recién nacido prematuro” nos recomienda que cada que se alimente al recién nacido por sonda orogástrica, se debe medir el residuo gástrico antes de cada ingesta y elevar la cabecera de la cama de 30 a 45° al alimentarlo.

Es importante recordar que la alimentación del recién nacido prematuro debe basarse en leche humana, ya que esta ofrece múltiples beneficios, entre ellos la disminución del riesgo de falla en el crecimiento y una mayor tolerancia a la alimentación.

Intervenciones de enfermería en la Atención del Recién Nacido Prematuro. México: Instituto Mexicano del Seguro Social, 2013.

Secuelas de la prematuridad

Considerado actualmente uno de los principales problemas de salud pública; ya que, como se mencionó anteriormente, millones de niños a nivel mundial pueden llegar a tener un parto prematuro.

A pesar de las múltiples complicaciones que un parto prematuro implica, si se tiene un correcto cuidado especializado por todo el equipo interdisciplinario dentro de su hospitalización, las secuelas que el prematuro llega a presentar durante su crecimiento y desarrollo pueden ser mínimas a corto, mediano y/o largo plazo.

Incluso cuando se cree que un prematuro es dado de alta con un estado de salud óptimo para su cuidado en casa, no es hasta la etapa del preescolar o escolar donde se llegan a identificar los diferentes tipos de trastornos que se pueden hacer presentes.

Las secuelas llegan a afectar, principalmente, el área del neurodesarrollo del neonato, se incluyen en las siguientes:

●     Parálisis cerebral: encefalopatía estable con trastorno del tono, postura y movimiento.

●     Alteraciones sensoriales: visión y audición: pérdida total o disminución de estos sentidos.

●     Alteraciones cognitivas: principalmente, déficit de la memoria.

●     Alteraciones del lenguaje: problemas con el lenguaje y la comunicación social.

●     Trastornos en la función motora: dificultades en sus esferas de la coordinación, el equilibrio o la atención.

●     Trastornos del crecimiento: dificultad para recuperar su peso y talla.

●     Alteraciones emocionales y de comportamiento: TDAH o trastornos del pensamiento.

●     Déficit de adaptación social: trastorno del espectro autista o ansiedad. (1)